¿Qué son las vacunas antialérgicas?
También llamada inmunoterapia especifica, es el único tratamiento capaz de detener el avance de las enfermedades alérgicas, esto es avalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
¿En qué consiste?
En la aplicación de pequeñas cantidades gradualmente crecientes de un extracto alergenico a un paciente para mejorar la sintomatología causada por la exposición al alergeno responsable.
Para obtener un efecto máximo es esencial tener en cuenta tres aspectos:
- La utilización de vacunas que contengan extractos estandarizados en laboratorio.
- Alcanzar dosis de mantenimiento adecuadas.
- Aplicarlas por un tiempo suficiente (mínimo 3 años).
¿Cómo se realizan las vacunas antialérgicas en Clínica Serna?
Con el uso de las vacunas antialérgicas los pacientes experimentan una mejoría de sus síntomas desde el primer mes, aunque los resultados óptimos se alcanzan a partir del primer año de tratamiento.
Utilizando lo ultimo de la ciencia y tecnología en nuestra Clínica de Alergias preparamos las vacunas para su aplicación por vía subcutánea, es decir inyectadas en brazo con pequeñas jeringas casi indoloras, de esta manera se obtienen efectos mas pronto en cuanto a la mejoría del paciente.
También contamos con vacunas orales que son aplicadas en gotas de manera sublingual, siendo este tratamiento ideal para pacientes muy sensibles a las inyecciones y para hacer llevadero el tratamiento en los niños, aunque no es exclusivo para uso pediátrico.
En un futuro ya próximo contaremos también con las vacunas antialérgicas en presentación de comprimidos. Se trata de un producto de gran interés porque en el siglo XXI ningún medicamento debería ser obligatoriamente inyectable. Las investigaciones desarrolladas con la terapia sublingual han ofrecido una eficacia clínica indiscutible y de efectos inmunes semejantes a la forma clásica.
¿Qué beneficios ofrece Clínica Serna con el uso de vacunas antialérgicas?
Además de la disminución y control de la sintomatología alérgica, otros de los beneficios es la disminución del gasto a corto y mediano plazo, es decir, con el uso de la inmunoterapia se reduce el consumo de fármacos, se disminuyen las consultas al médico y las hospitalizaciones, además de las ausencias laborales o a la escuela.