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¿Qué es la Sinusitis?
La sinusitis alérgica es la inflamación de los senos paranasales debido al proceso alérgico, y esto hace que se acumule secreción en esas cavidades. A diferencia de la rinitis alérgica, en la sinusitis alérgica hay dolor de cabeza como síntoma característico.
¿Cuáles son los síntomas de la Sinusitis?
Los síntomas característicos de la sinusitis alérgica son:
Escurrimiento nasal acuoso o transparente
Congestión nasal todo el día
Escurrimiento retro-nasal (escurrimiento de moco por la garganta)
Dolor de cabeza intenso en la parte frontal (en la frente)
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Sensación de aumento de presión en la cabeza, sobre todo en movimientos al agacharse y levantarse (sensación de estar “embotados”)
Comezón nasal
Estornudos
En ocasiones se acompaña de molestias en los ojos como lagrimeo, comezón, y ojos rojos. |
¿Qué tratamientos sugerimos en Clínica Serna para la Sinusitis?
El paciente debe ser estudiado desde el punto de vista alérgico, para descartar que la sinusitis tenga un origen diferente (infeccioso o por micosis –hongos-).
Se hacen pruebas alérgicas al paciente para comprobar que la sinusitis es efectivamente de origen alérgico. También se pueden realizar estudios de rayos X e incluso tomografía para verificar qué tan afectados están los senos paranasales. Con esto se realiza un diagnóstico preciso del grado de avance de la sinusits para poder entonces dar un tratamiento.
El tratamiento consta de medidas generales de higiene como los lavados nasales (particularmente con agua de mar), medicamentos antialérgicos, analgésicos y anti-inflamatorios, además de las vacunas antialérgicas o inmunoterapia. Con este tratamiento integral es como se empiezan a ver los cambios hacia la disminución de los síntomas.
¿Qué beneficios y resultados puede esperar el paciente?
El paciente debe mejorar del dolor de cabeza y la congestión nasal en pocos días, de 10 a 15 días debe ver mejoría, y estará controlado ya a largo plazo, siempre y cuando continúe con su tratamiento en forma disciplinada.
La sinusitis alérgica no se cura pero sí se controla en forma eficiente.
La inmunoterapia tiende a durar de 2 a 3 años, aunque en ocasiones puede ser de menor tiempo de duración. Una vez terminado el tratamiento de vacunas ya no se necesita regresar a ellas o solo dar refuerzos para recordarle al organismo de qué se tiene que defender, sobre todo antes de la época de primavera.
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